Esto me pasa a mi, no a ti,... sigue tu camino
En el Camino a Santiago, viajando a pie, durmiendo y a veces cenando en albergues, es común encontrarse con personas de distintos países y edades que están haciendo el mismo recorrido. Esos encuentros pueden ser fugaces, caminando unos pocos kilómetros juntos, puntuales como cenar y dormir en el mismo albergue o reiterativos, como cuando nos cruzamos con la misma persona varias veces en distintos días y partes de la travesía. A su vez pueden ser encuentros superficiales o que establezcamos relaciones de amistad profundas que pueden ser efímeras o duraderas. Entre peregrinos el umbral de reserva suele ser bajo y en poco tiempo la conversación se vuelve abierta como entre amigos de muchos años. Cuando estaba recorriendo el Camino Francés, en el albergue de Castrojeriz conocí a Sergio, un peregrino de Sao Paulo, Brasil y enseguida simpatizamos el uno con el otro. Cenamos juntos con otros huéspedes en el comedor del albergue comiendo Bimbibap, una comida típica coreana que prepa...